Recomendación cinematográfica. Thinner

Bueno, tal vez esto les parezca excesivo, inclusive enfermizo pero al parecer amamos el trabajo de Stephen King, después de todo… he is the king, right?

Stephen King’s Thinner es una película dirigida por Tom Holland que fue estrenada en el 96. Así que mientras la estén viendo podrán percibir todo ese ambiente noventero y “fresco”.

Imaginen que tienen unos cuantos kilitos de más y quieren perderlos, después de un incidente comienzan a perder peso, la cantidad de peso que pierden por día se duplica, triplica , etc ., conforme los días avanzan.  Precisamente eso es lo que le sucede a un obseso abogado al cual le cae una maldición gitana.

Disfrútenla es bastante entretenida y el final está buenísmo.

Nos leemos, Ana Teresa.

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Bitácora. Nota 1. Por: Ana Teresa

                   

NOTA 1

                 Siempre quise encontrar el tiempo para cada cosa, saber cómo administrarme a mi misma para alcanzar a ser lo que deseara. Pero lamentablemente no pude sobrellevar el ritmo y mucho menos llevar la carga. Disculpa que lo diga, sólo pido que no lo tomes como una excusa o algo por el estilo…sabes que no es mi intención.

Para cuando termines de leer esto, te habrás dado cuenta de que las hojas no son lo que solían ser, los murmullos del viento ya no cantan como lo hacían, ni el reflejo tenue del cristal te mira como solía hacerlo años atrás.  De ti siempre me agradó la soltura con que expresabas lo vivido, sin esperar respuesta lanzabas tus palabras como se lanzan las aves al vuelo, y yo, tan lejos.

Mi mente nunca ha sido mía, siempre le ha pertenecido a las ideas arraigadas que conforman una galaxia de dudas. Llámame misteriosa, si así quieres; cerrada , si así lo deseas, la verdad es que si me defines de un modo o de otro no tendrá importancia alguna.  Ya no importa nada.

Una idea puede nacer, desarrollarse y reproducirse, sin embargo nunca muere. Y tal es así, que no pude cambiar mi destino, por más que traté de erradicar las palabras que tantas veces había escuchado con esa voz mental, por miedo a  pronunciar. No, me negaba. No, no voy a hacer tal cosa , no podría sobrellevarlo jamás.

La idea, se paseaba o me paseaba más bien a mí como un perro. ¡Yo era el perro de la idea! Allí comenzó todo, cuando me di por vencida, me convencí de que yo no tenía el control.

Como te dije, espero entiendas mis razones, las cuales están basadas en inútiles fundamentos que nunca comprendiste. Como solias decir ” No existe camino si no hay quien lo transite”  pues ahora yo te contesto ” No existen transeúntes si no hay camino”.

Jill

Bitácora es una serie de notas que encierran un embarazoso secreto. Léelos semana tras semana para averiguar lo que ha ocurrido.

Ana Teresa

¿Cómo se llama?

Se siente extraño cuando alguien te saluda y tú sabes que lo conoces pero la verdad no tienes idea de dónde lo conoces ni de cómo se llamará. Así es, cuando vas caminando por ahí y te encuentras con un rostro familiar, se enciende un switch que manda la alerta ” ¡Ey!, yo lo conozco” pero de ahí no sales.

Muchas veces conocemos a personas a lo largo de la vida con las cuales nos encontramos dos, tres, cuatro veces. Sin embargo, no somos capaces de recordar sus nombres o por medio de quién les conocimos. Esto no quiere decir que no hayan sido importantes o que no les hayamos prestado la suficiente atención, sino que el cerebro se encarga de ir recolectando nuevos datos y empujar los datos viejos hacia el fondo del cajón.

No hay por qué sentirnos culpables  de enviar al fondo a tanta gente, pues les aseguro que ustedes están en el fondo del cajón de al menos una persona.  Total, no somos tan especiales como para ser recordados por medio mundo.

Así que a la próxima que se encuentren con una “extra” ( vamos a denominarlos de esta manera) devuelvan el saludo y piensen que una buena película necesita de muchos extras.

Se despide, Ana Teresa.

Recomendación literaria. La cúpula. Stephen King.

Pues me acabo de terminar de leer la última novela del señor King y que les puedo decir. Es absolutamente épica. Odias y amas, ríes y casi lloras, cierras los puños por desesperación e indignación. Los personajes están ahí, una vez más, tan reales que casi puedes tocarlos.

¿De qué va la historia? Pues has de cuenta que estás en tu casita y de repente escuchas una explosión enorme, sales corriendo al patio y una avioneta acaba de explotar en el cielo. ¡Caramba! Corres con tus vecinos, que están amontonados en la calle y uno de ellos dice ¡Que no ha explotado, ha chocado con algo! Pero… ¿con que? Escuchas el cantar de las aves detrás de ti, te giras, y ves como se impactan contra la nada en el cielo azul y caen hasta el suelo. En alguna parte de tu pueblito, una mujer sufrió una amputación instantánea, sin motivo aparente. Autos se impactan contra el aire y el rio que cruza tu pueblo ha dejado de correr para simplemente escurrirse. Pero este no es el mayor de tus problemas. Hay un hombre, una serpiente, un demonio demente, que controla todo lo que pasa en tu ciudad. Se apellida Rennie.  Las cosas parecen no poder estar peor, pero King se encarga de hacer sufrir a sus personajes hasta llevarlos a niveles inimaginables.

Es una novela de más de 1000 páginas, así que pasan demasiadas cosas como para definir el libro con pocas palabras. Muchas batallas son libradas y hay innumerables perdidas, pero esto no es motivo para desalentarse, al contrario, te mantendrán dado vuela a la pagina hasta que devores el libro por completo.

Ángel Fco.

Despiezar y deshuesar un pollo.

Después de una semana floja en publicaciones – y visitas – tratemos de recuperar el ritmo, y si es posible, mejorarlo. ¿Va? Va.
Comenzaremos por aprender cómo deshuesar y despiezar un pollo.
Aprenderemos a obtener los siguientes cortes:
• Pechuga (con o sin piel)
• Pechuga suprema
• Alas
• Pierna entera
• Pierna
• Muslo
• Pierna suprema
• Muslo supremo
• Pierna y muslo deshuesados.

Notas importantes:
Localizar las articulaciones: si sabes dónde están, es facilísimo despiezar. Si no, te pondrás a serruchar el hueso y antes de que logres desprender un ala, perderás un par de dedos. Es fácil, donde se dobla, corta.
Retira los dentros, en caso de que los contenga. Por lo general vienen en una bolsita aparte, así que sólo la tomas, y decides su destino dependiendo de tus necesidades y gustos
Lavar el pollo por dentro y fuera.
Retira las plumas que aun estén adheridas a su piel.
• No seas quisquilloso(a) y no chilles cada vez que toques algo baboso.
1.- Comenzaremos por romper las piernas de nuestra ave, ejerciendo presión en los puntos marcados con los círculos negros en la imagen. No tengan miedo, pongan la base de la palma de sus manos en las rodillas del pollo y presionen contra él hasta que escuchen el crujido o simplemente, hasta que se suelten. La línea negra marca nuestro primer corte, que debe recorrer de principio a fin el hueso que divide las pechugas.
2.- Más o menos así es como se verá su pollo. Debes continuar cortando con el cuchillo lo ma pegado al costillar posible, para poder obtener una pechuga entera y carnosa. De lo contrario, dejarás mucha carne pegada a los huesos y al retirarla quedarán un montón de retazos y eso no es bueno, no señor. PS. Los cortes deben ser largos, no cortos.

3.- Si sólo deseas obtener una pechuga, la imagen 3 no te es útil, pero si quieres obtener una pechuga suprema (pechuga sin piel, y con el primer hueso del ala) esta imagen te ayudará. Señalo con la línea negra el camino que más o menos se recorre con el cuchillo para cortarla del resto del ave. Esta imagen también sirve para separar el ala por sí sola, la única diferencia es que en este caso, sólo la separaremos del hombro del ave, y no de la pechuga.
4.- Después de separar el ala del resto del cuerpo, terminamos de cortar la pechuga y separamos.
5.- Aquí podemos ver la pechuga con ala y piel, y a lado, su filete. El filete lo pueden identificar fácilmente en la figura numero 13, donde podemos verla claramente dividida del resto de la pechuga, aunque aun sin separar. Se retira más que nada por cuestiones de presentación y debido a que por lo general, se cae sola.
6.- Dependiendo de lo que quieras, retira la piel o déjala. Eso es sencillo, sólo introduce los dedos entre esta y la carne y levante. Después, jala. En el caso de que estés realizando una pechuga suprema, se complicará un poco. Esta marcado con círculos negros el punto donde se encuentra la articulación, y ahí, justo ahí, donde se pliega el ala, es donde vas a cortar. Si quieres, tuércela primero hasta que truene la articulación, así saldrá más fácil. Ahora, realiza un corte alrededor del hueso que conecta con la pechuga, tajando la piel y la carne, teniendo cuidado de no separarla de la pechuga. Raspa el resto del mismo con el cuchillo, retirando todo lo adherido. Así obtendrás una pechuga suprema como la que se ve en la figura 13. Esa pechuga que tiene un huesito, la que te provoca tomarla y darle una bofetada a alguien. Esa misma. Después de quitarle la piel y la carne, retira también el cartílago.
7.- Retirar la segunda pechuga debe ser ahora más fácil. Después de quitar la primera te habrás dado cuenta de si pegaste bien el cuchillo a los huesos o si perdiste demasiada carne dejándola en las costillas.
8.- Así está nuestro pollo, después de haber perdido las alas y las pechugas. Nos queda aun retirar las piernas, y eso es igual de sencillo. En la imagen está marcado en negro el camino a seguir con el cuchillo, y recuerda, siempre busca la articulación.
9.- Y ahí lo tienes, ahora con el pollo boca arriba, si así lo podemos decir.
10.- Para separar la pierna entera en muslo y pierna, hacemos lo mismo que llevamos haciendo todo este rato. Buscar la articulación y cortar ahí mismo, repito, es más fácil si lo truenas primero.
11.- Para deshuesar el muslo y la pierna, esto es lo que harás: corta la carne de la pierna a lo largo, de arriba abajo, y después en círculo, alrededor de la base, hasta tocar el hueso. Separa también la carne de la parte donde se unía con el muslo, esto es un poco más difícil, pero no imposible. Poco a poco despega la carne del hueso, haciendo cortes conforme vas avanzando. Para el muslo, por lo general sólo es necesario el corte de arriba abajo, a lo largo del hueso y después separar la carne del mismo. El principio es el mismo que con el ala y la pierna
12.- Pierna y muslo deshuesados. Si lo que buscas es algo más elegante, por así decirlo, puedes recurrir a la pierna y muslo franceses. Después de retirar la piel, retira el cartílago de los huesos. El cartílago es la parte blanca del hueso, y es una friega quitarla, pero se ve bonito. Después de quitarlo empujas un poco la carne hacia arriba y queda como una paleta. No lo hice porque no me dio tiempo – ganas – y porque las prisas – flojera – no me lo permitieron, pero eres inteligente y ya te imaginarás cómo es.
14.- Y ahí tenemos todos nuestros cortes ya terminados.

Ve a casa de la suegra y enseñale cómo se hace.

PS. mis cortes no son los mejores, asi que no los tomen como un standar.

Ángel Fco.

Sólo prejuicios

Hola queridos lectores, como de costumbre comenzaré mis divagaciones por medio de una pregunta.¿Alguna vez han querido hacer o decir algo pero sus prejuicios no se lo permiten? Ah!, los prejuicios son como una alarma de auto, en ocasiones agradeces que estén ahí porque previenen robos, pero en otras quisieras encontrar las málditas llaves para apagar el ruido que te meten en la cabeza.
No quisiera clasificarlos como buenos o malos, pero los prejuicios son todo un caso. Cada persona tiene prejuicios respecto a diferentes asuntos o situaciones. Incluso tú, querido lector, tienes al menos un prejuicio cimentado en tu cabecita que no te permite hacer tal o cual cosa.
Una vez que comiences a darte cuenta de cuáles son los tuyos, cuéntalos ( no a alguien, me refiero a cantidad), apílalos y deshazte de uno que otro, pues seguro te sobrarán unos cuantos.

Nos leemos pronto, Ana Teresa.